Método de cría:
Llevamos criando 16 años y nuestro modelo de cría está enfocado completamente hacia la calidad y es el resultado de la experiencia, de los errores cometidos, del asesoramiento de profesionales y de mucha lectura y dedicación; en definitiva de mucha, mucha"PASION". A diferencia de otras muchas yeguadas que opinan que por pura probabilidad la calidad solo puede salir de la cantidad, en nuestra opinión, la calidad solo suele salir de la calidad.Por ello nuestra yeguada cuenta con un máximo de 10 -12 yeguas, todas del mismo origen genético (Guardiola) (ver sección de yeguas), seleccionadas a lo largo de 16 años, en las que una buena conformación se combina con excelentes movimientos. Cubrimos nuestras yeguas con sementales tanto de nuestra propiedad como de terceros (ver sección de sementales), pero siempre sementales de primera línea. Hay temporadas en que las 10 o 12 yeguas están cubiertas por hasta 6 sementales diferentes, tal es el enfoque que damos a cada cubrición, para asegurar que el proyecto avanza.
Las instalaciones:
La yeguada cuenta con unas excelentes instalaciones para la cría, pensadas para que los caballos vivan en un entorno agradable y saludable, minimizando los problemas y riesgos de accidentes. Las yeguas viven separadas de los machos en instalaciones totalmente diferenciadas. Así, las cuadras de los machos se componen de 12 boxes amplios, bien iluminados y ventilados. Las instalaciones cuentan con un caminador para seis caballos y dos picaderos, uno cubierto y otro al aire libre. Adicionalmente la yeguada está situada en plena naturaleza y en un entorno ideal para los paseos a caballo con kilómetros de caminos entre valles y páramos.
Las cuadras de las yeguas se componen de 7 parideras y una amplia zona cubierta para que los potros destetados pasen las noches de invierno. Además las instalaciones cuentan con una pradera y varios corrales de grandes dimensiones.
La yeguada dispone también de grandes praderas a las que desplazamos los potros cuando cumplen el año y donde viven hasta que con tres años se traen a las cuadras para iniciar su doma. Al final de la primavera las yeguas se llevan también a las praderas donde pastan con sus recién nacidos, hasta bien entrado el otoño.
Los profesionales que trabajan en la yeguada:
En la yeguada trabajan tres personas, dos de los cuales (Linnea y Emilie) son jóvenes jinetes profesionales, que a pesar de su edad echaron los dientes entre caballos. Se encargan del entrenamiento de los potros desde los tres años hasta que son vendidos. El desbrave se hace siguiendo técnicas de doma natural, aunque la fuerte relación y contacto diario que, desde el nacimiento se establece con los potros, hace del proceso de desbrave algo muy sencillo. Los jinetes tienen un máximo de 6 caballos bajo su responsabilidad, y reciben instrucción de un entrenador profesional, que visita la yeguada una vez por semana y dedica un día completo a ver todos los potros montados, marcando pautas de trabajo de forma individualizada.
La tercera persona, Silvio Castillo, es el alma mater de la yeguada, profesional imprescindible que se encarga de la alimentación, plan de cubriciones, partos, supervisión del crecimiento y evolución de los potros de cada camada, así como del mantenimiento de las instalaciones y equipos de la yeguada.
Entre los profesionales que también nos ayudan no podemos dejar de mencionar al magnífico equipo veterinario con el que contamos (Carlos Sanchez y Carlos Gonzalez) y a nuestro herrador Jacobo Dorado.
Los caballos se mueven todos los días: trabajo suave pero constante
Las investigaciones más recientes parecen demostrar que los potros que se encuadran con tres años después de haberse criado en libertad, al aire libre y en constante movimiento, sufren en mayor o menor medida un proceso de pérdida de masa ósea, que puede traducirse, si los caballos se trabajan en exceso o inadecuadamente, en la aparición de procesos degenerativos (OCD) sobrehuesos, cojeras etc. Por ello, las recomendaciones de los expertos se dirigen hacia que los potros se muevan todos los días como factor que minimice la pérdida de masa ósea, esto es, que el proceso de estabulación se aproxime, en la medida de lo posible, al estado de los caballos en libertad. En la yeguada los caballos se mueven de media tres veces al día: dos horas de paso en el caminador, aproximadamente media hora y una hora de trabajos a la cuerda o montados, así como entre una y dos horas más de tiempo de esparcimiento o libertad, donde se deja al caballo en un padock grande para que retoce a su aire.
El resultado es que los caballos se mueven entre cuatro y cinco horas al día, lo que tiene el efecto positivo adicional de equilibrar su nutrición con su consumo de energía en el trabajo, lo que se traduce en que los caballos están tranquilos, haciendo de su manejo (todos son jóvenes sementales) algo tremendamente sencillo y agradable, minimizando los posibles accidentes.
La alimentación:
La alimentación es sin duda un factor clave en cualquier yeguada, y en la nuestra le prestamos mucha atención. La correlación demostrada entre la alimentación a base de cereales crudos y la aparición de enfermedades degenerativas del cartílago articular (osteocondrititis), como consecuencia de los problemas que el sistema digestivo del caballo encuentra para la digestión del almidón, así como las alteraciones resultantes en los niveles de glucosa e insulina en sangre, nos llevó hace ya años a diseñar, de la mano de expertos en nutrición, un pienso de crecimiento compuesto exclusivamente de cereales extrusionados, además de aceites vegetales, salvados de trigo, soja y correctores vitamínicos y minerales.
La combinación de estos piensos con una dieta variada en forrajes de alta calidad (alfalfa, heno de avena y heno de pradera), hacen de nuestra alimentación un elemento clave en el crecimiento saludable de los potros de la yeguada.
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